(+57) 318 8511613 presidencia@ninassinmiedo.org

Noticias

Bicicleta

Aprender a montar a bicicleta, un camino hacia la libertad

Por Celia Desclaux

Para entender por qué montar en bicicleta permite la emancipación de las mujeres, hablaremos de su origen…

La historia de la bicicleta

En el siglo XIX en Europa, la bici fue un nuevo medio de transporte para las mujeres, quienes recibieron críticas por utilizar la bici, pero les permitió desplazarse solas y de manera libre. Era un gran cambio porque para esa época, las mujeres de clase alta no trabajaban y debían pedir permiso a su marido para salir de su casa. Fue inventada en 1886 y después del caballo, es el único medio de transporte totalmente personal y privado, además, era más barato comprar una bici que un caballo, así que era accesible a la mayoría de personas. Moverse en la bici permite ser libre, no hay imposición de una hora fija por trayecto, como para el bus o el tren. Viajar en bici es elegir el recorrido y ser autor del viaje y ¡elegir es un verdadero poder!

«Después del caballo, la bici, es el único medio de transporte totalmente personal y privado«

Para las mujeres montar a bici fue un medio de emancipación ya que estaban visibles en el espacio público, ya no estaban encerradas en su casa y podían ir a donde querían. En aquella época los hombres se asustaron por este cambio porque las mujeres se volvieron más independientes, mientras que hoy montar bicicleta es más normal y masificado como medio de transporte de hombres y mujeres. Los cambios, por lo general, son siempre criticados, dan miedo a la gente, pero las cosas más raras a primera vista se convierten en normales décadas después. No es fácil cambiar las normas de la sociedad, sin embargo la bici lo hizo.

La bici en la actualidad

Hoy en día, niñas y niños aprenden y pueden andar a bici, es un medio de transporte para ir al colegio, al trabajo y de recreación deportiva familiar con espacios en las ciudades como las ciclovías. Más allá de usarse como un medio de transporte para moverse de un lugar a otro, se puede utilizar para viajar. 

También es una manera de hacer deporte y entrenar nuestro cuerpo a través de los movimientos y el esfuerzo físico. De tal forma, uno puede controlar, conocer, amar su cuerpo. 

“Antes siempre buscaba compañía, pero este viaje me permitió darme cuenta que puedo disfrutar estar sola ¡y hasta que lo necesito! Disfruté del hecho de poder perderme en la contemplación de los paisajes.” Lucía, viajera en bici que pedaleó más de 11 meses seguidos. 

“Me encanta la sensación de libertad que da, el hecho de que el tiempo ya no cuenta […] Pude aprender los conceptos básicos de la mecánica, hacer excelentes encuentros y disfrutar de la naturaleza.” Paulina, viajera en bici. 

Mi abuelo me enseñó cómo montar en bicicleta, era una etapa especial de mi vida por la relación que tenía con él, quería que estuviera orgulloso de mi. Y cuando logré pedalear sin ayuda, me di cuenta que yo estaba orgullosa de mi misma. En efecto, ir a toda velocidad me hacía sentir una cierta potencia, una fuerza indescriptible. Montar en bicicleta de niña me permitió explorar mi barrio con mis amigxs, sin la vigilancia de adultos y moverme de casa en casa. Tenía un sentido de libertad inmenso ya que era el único momento en el que estaba sin mis padres. Así descubrí que era capaz de hacer cosas sola, de tomar decisiones por mí misma.

Montar a bicicleta demuestra que la mujer puede tener un control de su cuerpo y de su desplazamiento, que es fuerte y puede elegir su dirección. Que no necesita a otra persona para dictar lo que debe hacer. 

En suma, montar a bicicleta permite expresar nuestra libertad y energía, no existe límite a la exploración del mundo y de sí mismas. 

Niñas y mujeres en bicicleta

Las mujeres bici-usuarias son solidarias entre ellas y se apoyan, aún durante este periodo de distanciamiento social. Y el deporte en bicicleta es uno de los ejes más importantes en el curriculum de educación en derechos de Niñas sin miedo, organización en la que hago mi pasantía. En ambos casos la bici es una aliada para mejorar las condiciones de vida de las niñas y las mujeres. 

Por eso, Niñas sin miedo en su campaña de Kits Niña sin miedo, cuenta con la colaboración de @queensmessengers, mujeres bici-mensajeras que reparten los kits pedaleando por la ciudad. 

Cualquier persona, en Colombia, puede enviar un kit a su niña querida de la que haya quedado separadx en esta cuarentena: sobrina, prima, hermanita, hija, nieta… las mujeres bici-mensajeras se encargan de conéctarte con ella haciendo la entrega.

El KIT, más que todo fue pensado en la salud emocional de las niñas, contiene una mini guía de actividades que pueden hacer padres, madres, cuidadores en casa con ellas, una carta con un mensaje personalizado hecho por la persona que lo envía, una camiseta, una manilla y un tapabocas color rosa. Haz clic aquí para conocer la campaña.

Entrada publicada en el #DíaMundialDeLaBicicleta

*Celia es de Francia, estudió Ciencias Políticas en Burdeos y hace una pasantía internacional en la oficina de Niñas sin miedo apoyando al área de Comunicaciones y Alianzas. 

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.