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Estrategias para el bienestar emocional de las niñas

Por Diana Pinzón 

“Profesional de psicología en formación de último semestre de la Fundación Universitaria del Área Andina. Desde el énfasis social comunitario de la disciplina de la psicología actualmente me encuentro desarrollando mi proceso de prácticas profesionales en Niñas sin Miedo.”

Soy una persona apasionada por aprender y lograr aportar desde mi área de conocimiento en procesos de cambio y fortalecimiento en favor de personas, grupos y comunidades. Así, tengo que decir que en febrero de este año cuando me presentaron la oportunidad de realizar mis prácticas profesionales en la Fundación, me sentí muy entusiasmada y atraída por la idea de participar en la maravillosa labor que con esmero, amor y profesionalismo realizan en Niñas sin Miedo, con y por las niñas habitantes de la comuna 4 de Soacha inscritas a sus programas.

En cada momento desde que obtuve el aval para realizar mis prácticas en este espacio de amplio aprendizaje, me he sentido afortunada y parte del equipo. Como se dice de manera coloquial “con la camiseta puesta”. Y esta sensación que me invade, se debe a la acogida y acompañamiento que he recibido desde el inicio, por un equipo cálido y empático, dispuesto a trabajar de manera colaborativa y pensando siempre en lo mejor para las niñas. Infortunadamente, ante los cambios que ha traído el COVID-19, solo fue un mes en el que pude tener contacto directo con parte del equipo y con la mayoría de las niñas en actividades y talleres. No obstante, esto no impidió que fuera enriquecedor en este poco tiempo lo que aprendí de cada uno de sus saberes, experiencias y orientaciones en mi práctica, al lograr vincularme emocionalmente y sentir como propias estas necesidades que tienen las niñas, la comunidad y el equipo, queriendo de la misma forma trabajar día a día por mejorar esas condiciones, desde mi alcance.

Rescatando lo positivo de la situación, a pesar de las dificultades de la distancia y el aislamiento, es preciso reconocer el reto que ha sido para mí adaptarme a esta forma de trabajo virtual, y con gran satisfacción manifestar que haciendo uso de las tecnologías de la información, como un recurso esencial; luego de la aplicación de un diagnóstico y  de obtener resultados importantes, he llevado a cabo la elaboración de un curso virtual, para que el equipo de la Fundación pueda acceder y así mismo fortalecer habilidades en atención de primera instancia y autocuidado emocional. Habilidades necesarias para tener un bienestar emocional que permita el mejor resultado en el proceso de atención y contacto con las niñas.

Del mismo modo, mi motivación no ha disminuido, y por eso, he buscado tejer alianzas con entidades como con la Alcaldía Municipal de Soacha, para trabajar de manera articulada en varias actividades enfocadas tanto en salud reproductiva como salud mental; sumado a lo anterior, me encuentro en la consecución de un apoyo permanente de alguna institución universitaria que pueda contribuir con los servicios psicológicos al equipo y niñas que en algún momento lleguen a requerir de este tipo de ayuda.

Aprovecho para resaltar el compromiso de mi asesor de práctica Daniel Bonilla, quien abocado a brindar ayuda a las niñas a través de la Fundación KADEBRA, se encuentra ofreciendo apoyo psicológico a las necesidades que se demanden en estos momentos de aislamiento. En este caso, ha sido agradable y grato en el seguimiento escuchar a acudientes agradecer por la mejoría que han mostrado las niñas con el apoyo recibido.

Para finalizar, reitero mi agradecimiento a la Fundación, al equipo en general y a las niñas por la oportunidad magnífica que me brindaron de aprender, de acercarme a conocer un poco de las amplias posibilidades de trabajo existentes en este contexto, y también decirles con gratitud que me siento feliz y con regocijo por haber podido vincular mi formación profesional en un campo de trabajo tan interesante como este, aprendiendo ante todo a ser persona, a no creerme la experta sino la facilitadora que puede apoyar en procesos de transformación. Reconociendo igualmente, la enorme y admirable labor que se realiza y creyendo firmemente en que uno de los propósitos que tengo luego de esta valiosa experiencia, se encuentra ligado a la extensión de mis conocimientos y procesos de intervención, a fin de facilitar la generación de estrategias orientadas a que cada vez sean más las niñas que vivan y se desarrollen libres y sin miedo.

A todxs un caluroso abrazo en la distancia, esperando que podamos vernos pronto.

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